Rusia y los países occidentales discuten en la ONU sobre la crisis de los migrantes en Bielorrusia

Rusia intercambió púas con los miembros occidentales del Consejo de Seguridad de la ONU el jueves sobre la crisis en la frontera entre Bielorrusia y Polonia, y el enviado adjunto de Rusia ante la ONU sugirió que sus colegas europeos tienen “inclinaciones masoquistas”.

Estonia, Francia, Irlanda, Noruega, Estados Unidos y Gran Bretaña plantearon la crisis de los migrantes durante una reunión a puerta cerrada del órgano de 15 miembros.

“Condenamos la instrumentalización orquestada de seres humanos cuyas vidas y bienestar se han puesto en peligro con fines políticos por parte de Bielorrusia, con el objetivo de desestabilizar a los países vecinos y la frontera exterior de la Unión Europea y desviar la atención de sus propias y crecientes violaciones de los derechos humanos”, dijeron en un comunicado.

Calificaron de “inaceptable” el planteamiento bielorruso, acusaron al presidente Alexander Lukashenko de convertirse en una amenaza para la estabilidad regional y pidieron una “enérgica reacción internacional” para exigir responsabilidades a Bielorrusia, comprometiéndose a “debatir otras medidas que podamos adoptar”.

La UE dice que Bielorrusia está alentando a miles de personas que huyen de las zonas devastadas por la guerra a intentar cruzar a Polonia y otros países vecinos en represalia por las sanciones de la UE.

Bielorrusia ha advertido que la crisis podría derivar en un enfrentamiento militar, mientras que Lituania, Estonia y Letonia dijeron que Bielorrusia suponía una grave amenaza para la seguridad europea.
El embajador adjunto de Rusia ante la ONU, Dmitry Polyanskiy, declaró a los periodistas antes de la reunión del Consejo que creía que sus colegas occidentales del Consejo “tienen algún tipo de inclinación masoquista porque plantear este tema, que es una vergüenza total para la UE, delante de nosotros sería muy valiente”.

Cuando se le preguntó si Rusia o Bielorrusia estaban ayudando a trasladar a los inmigrantes a la frontera polaca, Polyanskiy dijo: “No, en absoluto”. Añadió que no todos los problemas deben ser abordados por el Consejo de Seguridad. Rusia tiene poder de veto en el Consejo, por lo que puede proteger a Bielorrusia de cualquier intento de imponer sanciones de la ONU.

Estonia, Francia, Irlanda, Noruega, Estados Unidos y Gran Bretaña dijeron: “Seguiremos unidos y decididos a proteger a la UE contra estas operaciones híbridas de las autoridades bielorrusas”.